Diálogo con Freud sobre el origen de la moral

Ricardo Avenburg
 Dr. Jorge Garbarino
 

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¿Comienza la moral a partir de la instauración de ciertos tabúes, tal como lo plantea Freud? Si el tabú del incesto fue pensado para impedir la agresión entre los seres humanos, ¿sirvió para cumplir este propósito?  Este trabajo surgió  a partir de que, al leer Tótem y tabú de S. Freud, se nos presentaran esas preguntas. Confiamos en que los posibles lectores  se acerquen a este texto con una actitud de benévolo escepticismo.

Dice Freud en: El retorno infantil al totemismo (Cap. V de Tótem y tabú):

            "Los dos tabúes del totemismo, con los cuales se inicia la moral humana..."

La primera pregunta que nos surge es si la moral humana se inicia con la implantación de tabúes, y ampliando la pregunta, ¿acaso el resto de las especies vivientes no poseen un sistema moral?

El término ‘moral’deriva  del latín: mos, costumbre, lo mismo que 'ética' del griego: ήθος:[1]y por eso 'ética' y 'moral' son empleados indistintamente. Como dice Cicerón (De fato, I, 1), "puesto que se refiere a las costumbres, que los griegos llaman ήθος, nosotros solemos llamar a esta parte de la filosofía una filosofía de las costumbres, pero conviene enriquecer la lengua latina y llamarla moral". 
 
Si se entiende por moral los usos y las costumbres de un grupo determinado, previamente a la instauración del sistema totémico debió existir una moralidad, inclusive entre las especies vivientes no humanas; todo ser vivo se desarrolla en comunidad con otros y produce modos peculiares para relacionarse. Mucho después que los griegos, los primeros filósofos cristianos hicieron depender la moral de principios religiosos.

Sigue Freud:

"... no tienen igual valor psicológico. Sólo uno de ellos, el respeto al animal totémico reposa sobre móviles afectivos; el padre ha sido muerto y no hay ya nada que pueda remediarlo prácticamente.En cambio, el otro tabú, la prohibición del incesto, presenta también una gran importancia práctica. La necesidad sexual, lejos de unir a los hombres, los divide. Los hermanos, asociados para suprimir al padre, tenían que convertirse en rivales al tratarse de la posesión de las mujeres. Cada uno hubiera querido tenerlas todas para sí, a ejemplo del padre, y la lucha general que de ello hubiese resultado habría traído consigo el naufragio de la nueva organización. En ella no existía ya ningún individuo superior a los demás por su poderío que hubiese podido asumir con éxito el papel de padre. Así, pues, si los hermanos querían vivir juntos, no tenían otra solución que instituir -después de haber dominado quizá grandes discordias- la prohibición del incesto, con la cual renunciaban todos a la posesión de las mujeres deseadas, móvil principal del parricidio”.

" Lopráctico"[2], es lo adecuado para una transacción o negocio, lo que es efectivo en la praxis. Lo práctico se refiere a las "cosas prácticas", y se ocupa de los "asuntos",  en cuanto "asuntos humanos" en general. La práctica se distingue de la teoría pero ello no quiere decir que no haya posibilidad de un saber práctico. En rigor, puede hablarse, según Aristóteles, de tres clases de saber: el saber teórico, el saber práctico, y el saber "poético". El segundo tiene por objeto la acción, especialmente la acción moral (que es también, para Aristóteles, "política"); el tercero tiene por objeto la producción. Se puede decir que el saber práctico no es una ciencia, sino una "sabiduría práctica" cuyo fin es alcanzar el bien común y la felicidad de cada uno de los individuos de la comunidad. Se puede decir que  la "sabiduría práctica"— concierne al individuo;  y que la”sabiduríapolítica"— concierne a la comunidad.La diferencia entre "práctico" y  "teórico" en Aristóteles no es tajante; hay "principios teóricos" y "principios prácticos. Para Kant "Lo práctico", que es sensiblemente idéntico a "lo moral” se dicede todo lo que conviene al libre albedrío, como libre albedrío de una voluntad determinada, independientemente de los impulsos sensibles. Esta voluntad estádeterminada por la razón y a la "razón práctica" le corresponde determinar cómo debe ser una conducta racional, “moral”. 
 
Si el imperativo categórico kantiano se funda en principios racionales, nos preguntamos, ¿dónde está el totemismo?Si un principio reviste una importancia práctica, es decir si posee una importancia para lograr el bien común según Aristóteles; si obedece al libre albedrío según Kant ¿por qué la prohibición del incesto debería ser un tabú? Un fin práctico no tiene por qué ser reprimido, si es reprimido es porque hay un tabú; el tabú, al igual que el síntoma, es una transacción entre un deseo reprimido y la represión.

Freud, en la parte final de Tótem y Tabú repite que lo ético se funda en parte en las necesidades objetivas de la sociedad fraterna y en las expiaciones exigidas por la conciencia de culpa, pero aclarará luego que a consecuencia de importantes cambios culturales sobrevenidos a lo largo de la historia de la humanidad, la igualdad democrática entre los hermanos no pudo sostenerse. El padre totémico fue elevado a la categoría de dios hasta que, en el cristianismo, el hijo es sacrificado y a la vez deviene él mismo un dios y simultáneamente se produce la total renuncia a la mujer, por cuya causa se habían sublevado contra el padre, la religión del hijo reemplaza a la religión del padre; entonces es aquí donde el fin, práctico en su origen, deviene tabú.
 
¿Ha servido la prohibición del incesto al propósito de unir a los seres humanos?El fin práctico tendría que llevar a la paz entre los seres humanos (no hay que negar que de existir paz también hay libido). Coincidimos con Arnaldo Rascovsky: el parricidio se sigue realizando desplazado al filicidio cuando mandamos nuestros hijos a la guerra; ¿se justifica entonces el tabú del incesto?

La historia de las circunstancias que llevaron a la institución de los tabúes y que determinaron que se transmitieran genéticamente merece ser discutida. La morales expresión de la libido que después será Eros. Si en la horda primitiva hubiera predominado solamente la agresión la especie humana no hubiera sobrevivido. Junto con la agresión, necesaria para  la transformación de la naturaleza, adecuada para la supervivencia de la especie,  los instintos de autoconservación y sexuales son los que llevaron a cabo las acciones específicas para lograr esa supervivencia. Los tabúes deben reemplazarse por principios éticos sostenidos por el principio de realidad.
 

[1]Diccionario Filosófico de José Ferrater Mora.
[2]Extraído con modificaciones del Diccionario citado.
 

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