Editorial
Chantal Duchêne-González, 23 abril de 2020

Psicoanálisis y política contemporánea

He aquí el número 10 de Psychoanalysis.Today, consagrado al psicoanálisis y la política contemporánea. Nos pareció importante abordar este tema un siglo después de que Freud, en Psicología de las masas y análisis del yo, extendiera el campo del psicoanálisis a lo colectivo e introdujera una clínica inconsciente del lazo social.

¿Qué relaciones mantienen actualmente el psicoanálisis y la política? En el plano individual, el hombre del siglo XXI vive en un mundo en el que el poder político está sometido al poder financiero. Debe adaptarse constantemente a una ideología de gestión y al poder gerencial. El modelo económico neoliberal sumerge al individuo en una sociedad marcada por la omnipresencia de dispositivos de evaluación, la normatización de los comportamientos, la sobrevaloración de las apariencias. El despliegue de técnicas de comunicación conecta a los hombres y paradojalmente los aísla. El abuso de estas técnicas por la política contribuye al deterioro del tejido social y al abandono de lo humano. Hoy, a la hora de la propagación a escala mundial del virus Covid-19, toda la confianza que la política puso en los tecnócratas se puso en cuestionamiento. ¿Esta situación incontrolable de pandemia permitirá a la política otra gestión de la cosa pública? ¿Será posible pensar otro modelo de poder respetuoso de sus propios compromisos y capaz de conciliar la economía y la justicia social, la libertad y la igualdad para evitar el peligro de que nuestras democracias se hundan en el populismo?

Nuestra época prefiere las neurociencias y el cognitivismo al psicoanálisis. Aquellas permiten la gestión de las poblaciones y de los comportamientos por lo numérico. El psicoanálisis, cura por la palabra, se propone liberar las fuerzas vivas del individuo y no encerrarlas en el yugo de las normas sociales. Y la política sufre actualmente de esta crisis de confianza en la palabra. Pero los métodos terapéuticos preconizados por las autoridades de salud van en el sentido de una gestión de los afectos y no apoyan el pensamiento. El sujeto en análisis puede liberarse de su sufrimiento gracias a la reviviscencia de su pasado en el lazo transferencial con su analista. En este sentido, esta cita de Walter Benjamin ilustra tanto el psicoanálisis como la política: 'articular históricamente el pasado no significa conocerlo tal como fue realmente, sino más bien ser dueño de un recuerdo tal que brilla en el momento de un peligro'. ('Sobre el concepto de historia', 1940)

Los autores de este número proponen un esclarecimiento de la política a la luz del psicoanálisis según el punto de vista de prismas diferentes. Les dejo el cuidado de descubrir estos artículos, todos apasionantes. Su lectura les permitirá apreciar su profundidad y los llevará a pensar la complejidad de las relaciones entre la política y el psicoanálisis.

Traducción: Silvia M. Koziol