Exclusiones Psíquicas

Ms. Nilofer Kaul
 

El autor utiliza Madame Bovary de Flaubert para explorar un mundo de objetos adictivos y su manifestación en forma de un apetito insaciable por acumular objetos proto-estéticos.

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En retrospectiva, creo que el trabajo sobre el autismo, con su elaboración del concepto de dimensionalidad, jugó un papel importante; la fina sensibilidad estética de muchos de estos niños era tan inconfundible que uno no podía evitar preguntarse si su falla en el desarrollo no habría sido fundada en procesos para repeler el impacto de la belleza del mundo".
Meltzer, 1986, pg. 204”.[1]
 
 [NdaT]

El lugar en el que vivimos psíquicamente, a menudo, se encuentra inundado de imágenes pre armadas de una buena vida – una que hemos acumulado a través de imágenes prestadas. Estas pueden estar a menudo infectadas por una explosión de fantasías de consumo diseminadas. La moda a menudo nos promete un pasaporte a este emocionante mundo, y las marcas son su vía rápida. Éstas se convierten en los indicadores incipientes – inconclusos – hacia la felicidad, la emoción y otros tipos del "país de Nunca Jamás". ¿Cómo se puede pensar psicoanalíticamente la adicción a estos mundos de tanto consumo? La mayoría de los psicoanalistas acordarán que la adicción está marcada por una dependencia compulsiva e insaciable a un objeto/actividad que defiende de los sentimientos de desamparo y del dolor frente a la pérdida, y crea un mundo omnipotente donde el sufrimiento es evitado.

¿Pueden estos productos y estilos de vida ser vistos como sustitutos de los objetos estéticos? Meltzer (1986) escribe sobre el tumulto de los encuentros emocionales como procesos a través de los cuales buscamos y posiblemente llegamos a experiencias estéticas. Siguiendo el dictamen de Keats (1915) de "La belleza es verdad, belleza verdadera", Bion y Meltzer estarían de acuerdo en que solamente en la experiencia de una verdad emocional, nace una experiencia estética. Sin embargo, los objetos pseudo-estéticos o “proto-estéticos” (precursores de experiencias estéticas simbolizadas y digeridas emocionalmente) son consumidos en lugar de encontrados. Al usar este término, me refiero a la idea de Meltzer del ingreso del bebé en el mundo y el encuentro, que acompaña, con la hermosa pero aterradora madre - que es quizás la base de la búsqueda de un objeto estético. Si lo que es experimentado es un objeto fino que es unidimensional (sin profundidad), tal vez este bebé sólo pueda crecer en un mundo de objetos, fino como el papel. En lugar de introyectar un objeto completo, este bebé se aferrará a la superficie de las cosas. La fragilidad de tales apegos puede dejar una experiencia de vacío, que podemos ver manifestada en relaciones adictivas. Una obsesión con imágenes de felicidad bien podría estar vinculada a un mundo de objetos adictivo, y podría ser una perversión del impulso estético. Utilizo aquí Madame Bovary (1992) para explorar tal mundo de objetos y su manifestación bajo la forma de un apetito insaciable por acumular objetos proto-estéticos.

Ignes Sodre escribe "sobre el uso compulsivo de soñar despierto como una droga para curar estados mentales vacíos y deprimidos". "La gran novela de Flaubert es – continúa – en su forma más esencial, no sobre los males del adulterio, o incluso de la codicia indiscriminada: Madame Bovary trata sobre el uso incorrecto de la Imaginación" (pg. 57). Sodre llama la atención sobre el soñar diurno compulsivo como un lugar de morada psíquica. Este es un mundo de fantasía consciente que es mantenido en secreto para todos. Este puede ser a menudo el caso con nuestros pacientes, que mantienen, en secreto para nosotros, este mundo de fantasías del cual son adictos. Este mundo es una compilación de imágenes prefabricadas de felicidad suprema con cierta promesa de omnipotencia subyacente.
Desde el principio de la novela, podemos sentir la falta de vida del mundo de Emma con ominosa claridad. Esto es acompañado por el redoble de fantasías inútiles que suenan cada vez más fuertes. Su padre la deja en un convento donde es capturada por la atmósfera:

... Estaba suavemente arrullada por la mística languidez exhalada en los perfumes del altar, la frescura del agua bendita y las luces ... Ella se rompía la cabeza para encontrar algún voto que cumplir ...  (pg. 33 - traducción del traductor).

La palabra "arrullada" aquí indica que algunos sentimientos están siendo sosegados a través de placeres sensuales. Esta es una descripción notable de lo que Meltzer (1975) llama "superficialidad", constituido por un mundo de objetos internos que es fino y unidimensional, que solo puede devolver el eco de lo que recibe, y no encontrar un significado en él. Cuando ella fue a confesarse, se nos dice que "inventó pequeños pecados" para quedarse más tiempo en el ambiente sensualmente agradable. Pero más tarde se nos dice:

Ella confundió en su deseo las sensualidades del lujo con las delicias del corazón, la elegancia de los modales con la delicadeza del sentimiento (pg. 55).  

Y nuevamente,

Esta naturaleza, positiva en medio de su entusiasmo, que había amado la iglesia a causa de las flores, y la música por las palabras de las canciones, y la literatura por su estímulo pasional, se revelaba frente al crecimiento de los misterios de la fe, irritándose por la disciplina. ... (pg. 37).

El narrador es implacable sobre la incapacidad de Emma para sufrir dolor mental:

Cuando su madre murió, lloró mucho los primeros tres días. Tenía una imagen del funeral hecho con el cabello de la difunta, y, en una carta enviada a los Bertaux, llena de tristes reflexiones sobre la vida, pidió ser enterrada más adelante en la misma tumba ... Emma estaba secretamente complacida de haber alcanzado en el primer intento, el extraño ideal de vidas lánguidas, nunca alcanzado por corazones mediocres (pg. 36).

Esta pérdida también se convierte en una fuente de gratificación narcisista. El vacío y el tedio están vinculados con la ausencia de cualquier vínculo emocional real con los otros. Un encuentro precoz con Charles Bovary revela este tedio oneroso (o su incapacidad para encontrar sentido). Su voz variaría,

su mirada llena de aburrimiento, sus pensamientos errantes ... (pg. 22)

Pero ella se esfuerza por sentir. Pero sus esfuerzos fracasan, por estar basados en imitar en lugar de experimentar:

… Ella quería enamorarse de él. A la luz de la luna en el jardín, recitaba todas las apasionadas rimas que sabía de memoria, y suspirando, le cantaba muchos adagiosmelancólicos, pero se encontraba tan tranquila como antes ...  (pg. 41)

Al poco tiempo de matrimonio, Charles se encuentra intoxicado por el amor, pero Emma es incapaz de encontrar felicidad alguna.

.. Emma trató de descubrir lo que quieren decir exactamente en la vida las palabras felicidad, pasión, ruptura, que le habían parecido tan hermosas en los libros (pg. 33).

La esterilidad de la vida interna de Emma es tan palpable, que es en realidad aterradora. Su sueño diurno es un intento desesperado por sobrevivir al devastado paisaje emocional que amenaza con envolverla; pero también al lector. Esto moldea su desesperación en busca de excitación. Después de su visita al baile brindado por el Marqués de Andervilliers, regresa llena de descontento y agitación:

Ella sabía de las últimas modas, las direcciones de los mejores sastres, ... ella estudió ... las descripciones de los muebles; ella leyó a Balzac y George Sand, buscando satisfacer en la fantasía sus anhelos secretos. (pg. 54)

Ella imita la vida de las personas que habitan su imaginación como

Todo en su entorno inmediato, el campo aburrido, el pequeño burgués imbécil, la mediocridad general de la vida, parecía ser una especie de anomalía, un accidente único que le hubiera sucedido a ella sola, mientras más allá, ... el inmenso reino del placer y la pasión es desplegado. (pg. 55)

Una identificación adhesiva con este estilo de vida aumenta su frustración y tiene una descompensación. La violencia que busca es en sí misma un sustituto de la turbulencia de experiencias emocionales vividas. Ella se descompensa por ser incapaz de encontrar sentido a través de esta incesante sustitución. Este derrumbe indica no sólo la incapacidad de Emma para ir más allá, sino también una exclusión en el texto - una incapacidad textual para ir más allá.

Hay momentos en el texto donde esta exclusión se hace más evidente. Después del casamiento de Emma, ​​cuando el padre regresa a la casa vacía, lleno de recuerdos de su esposa muerta; su primer embarazo - un hijo muerto es aludido,

... se sintió inclinado, por un momento, a volverse hacia la iglesia. No obstante, como temía que el espectáculo lo pusiera aún más triste, se fue de inmediato a su casa. (pg. 29)

Este momento en este texto es tan inusual como sintomático. Inusual en el sentido de que hay ternura, y sintomático en el sentido de que se aparta de la emocionalidad. Hay algunos momentos que el texto parece aludir algo emotivo en Emma:

¿Por qué no podía inclinarse sobre los balcones de chalets suizos, o consagrar su melancolía en una cabaña escocesa, con un esposo vestido con un saco de terciopelo negro con largas colas y finos zapatos ...? Tal vez, le hubiera gustado confiar todas estas cosas a alguien, pero ¿cómo contar un desasosiego indefinible, variable como las nubes, inestable como los vientos? Las palabras le frustraron la oportunidad, el coraje (Pg. 38).

Este es un momento conmovedor, en el que el narrador por un momento se acerca a Emma y deja entrar algo inefable, llamando la atención sobre una búsqueda de algo “indefinible” y sobre el anhelo de sentido de Emma, encarnado aquí en significantes de opulencia. Hay una ausencia conmovedora aquí:

Si Charles sólo lo hubiera deseado, si lo hubiera adivinado, si su mirada sólo por una vez hubiera encontrado su pensamiento… (pg. 38) 

Quiero entender las adicciones con el telón de fondo de este tipo de experiencias no formuladas, insinuadas en las exclusiones o en los límites del texto (en la mente del analista, cuando está en la clínica). Que el vaciamiento de significado que Emma enfrenta en el convento mismo pueda ser leído como un vacío, una ausencia en su búsqueda de un objeto de veneración.

Bion (1992) escribe,

Hay una gran diferencia entre la idealizaciónde un padre porque el niño está sumido en desesperación y la idealización porque el niño está en la búsqueda de una salida para los sentimientos de temor reverencial y veneración. En el último caso, el problema se centra en la frustración y en la incapacidad para tolerar la frustración de una parte fundamental de la conformación de un paciente en particular. Esto es probable que suceda si el paciente es capaz de amor y admiración en un grado sobresaliente; en el primer caso, la paciente puede no tener una capacidad particular para el afecto, pero sí tener una gran avidez por ser su receptor. La respuesta a la pregunta - ¿cuál de estos es? - no se encontrará en ningún libro de texto, sino sólo en el proceso del psicoanálisis mismo. (pg. 292)

Es esto último lo que me preocupa aquí: que podría ser posible ver la adicción como una perversión de la búsqueda de veneración y temor reverencial. Los momentos excluidos en el texto son como exclusiones psíquicas que impiden la búsqueda de un objeto estético. El fracaso en encontrar esa salida para los sentimientos de temor reverencial y veneración puede pervertirse en una adicción a las experiencias "proto-estéticas". Este puede ser el cimiento de una búsqueda en la que estamos embarcados - nuestras búsquedas personales de experiencias que nos llenan de admiración. En la ausencia de un otro pensante, este vacío puede convertirse en un vacío envolvente que es intolerable.

Referencias
Bion, W.R. (1992), Cogitations. London: Karnac.
Flaubert, G. (1856), Madame Bovary. London: Penguin, 1992.
Keats, J. (1819), Ode on a Grecian Urn, the Eve of St. Agnes: And Other Poems with Biographical Sketch, Introduction and Notes. Boston: Houghton Mifflin Co, 1915.
Meltzer, D. (1975), Adhesive identification. Contemporary Psychoanalysis, 11:289-310.
Meltzer, D. (1986), Studies in Extended Metapsychology. London: Karnac.
Sodre, I. (2015), Imaginary Existences: A Psychoanalytic Exploration of Phantasy, Fiction, Dreams and Daydreams. London: Routledge.
 

[NdaT]: El título en inglés del presente artículo es “Psychic Foreclosures”. Dada las diversas traducciones del término “foreclosures”, se realizó un rastreo para deliberar, si el mismo tenía vinculación con el término lacaniano forclusión, o con el concepto de Marcia James traducido como “hipoteca”, o con otros. Finalmente, para ser fiel a la intención de la autora, se realizó una consulta con la misma, quien terminó eligiendo la traducción de “exclusión” que es la que finalmente aparece en el título del presente artículo.
[1]Todas las traducciones de los textos citados fueron realizadas por el traductor de este texto.

Traducción: Andrea Ikonicoff

 

 

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