Imagen, corporalidad y escucha analítica en la atención virtual

Carlos Ferreira Lopes Pires Leal
 Psic. Manola Vidal de Souza Costa
 

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La pregunta nos fue dirigida por la Clínica Social de la Sociedad Brasileña de Psicoanálisis de Río de Janeiro para ser discutida entre pares. La tensión del encuentro entre el mundo virtual, de la atopía (ausencia de espacio) y acronía (ausencia de tiempo), y el sujeto de la memoria corporificada, cuestiona y desafía al campo de la clínica psicoanalítica por originar el pasaje de lo sensible y lo simbólico a los signos virtuales sin simbolización, espacio ni tiempo.
 
La cibercultura ofrece fluidez e intensidades sensoriales a los procesos de producción de subjetividad imponiendo un trabajo incesante de actualización simultánea. Su relación con la teoría de la técnica psicoanalítica produce un impasse en relación al lugar del sujeto de la represión, pues el mundo virtual controla el deseo orientándolo al consumo en el pasaje del símbolo a las imágenes sígnicas guiadas por algoritmos. A pesar de que desde la década del 50 existe literatura sobre el análisis a distancia, justificado por la necesidad de acompañar las transformaciones sociales, con la pandemia del COVID las medidas de restricción sanitaria nos lo presentan como la única modalidad posible de atención. Esta diferencia, en relación a la atención a distancia elegida y consensuada por la dupla analítica: ¿nos enfrentaría a un nuevo objeto de investigación?
 
El respeto a las reglas sanitarias que colocan al psicoanalista en aislamiento se transforma en continente de proyecciones de pacientes que fueron profesionales en la asistencia de punta al COVID. Fueron comunes las amenazas verbales, la rabia por la asimetría y la afirmación de que sería mejor que paciente y terapeuta se contaminen para ‘terminar de inmediato’ con las sesiones virtuales. Sumado a las representaciones sociales ofrecidas por la política sanitaria,fomentadas por mensajes como los de virus comunista, tratamientos sin fundamento científico (cloroquina e invermectina), y la posición anti-vacunaalimentaron defensas propagadas por ansiedades ligadas a los riesgos de contaminación con su consecuente morbilidad y mortalidad. Estas defensas al mismo tiempo responden al llamado suicida como el contenido en el mensaje del presidente de Brasil; ‘es solo una gripecita’. Solamente a partir del reconocimiento emocional de la simetría impuesta por los riesgos de contaminación, que igualan a la dupla analítica ante la muerte y el morir, podrán ser elaboradas la destructividad contenida en la negación y las fantasías de omnipotencia. 
 
El mantenimiento del aislamiento y la privacidad en la atención virtual trajo dificultades específicas, como la situación del control de la cámara y de la producción de imágenes por el paciente. Imágenes de la vía pública, ambiente doméstico o de trabajo, introdujeron en la escena analítica una especie de dramatización en imágenes que dificultó la observación no sensorial característica de la realidad psíquica. La intrusión en el setting de la realidad externa fragilizó la capacidad de escucha y el pensar analítico por el impacto de la sucesión de imágenes producida por el analizando, pasivizando al analista colocándolo en posición de expectador y no de soñador de la sesión. La recomendación de establecer un lugar fijo para la atención auxilió y protegió al proceso analítico limitando el exceso de realidad y restituyendo condiciones para el reverie y, consecuentemente, el establecimiento de conexiones simbólicas en detrimento de las presencias sígnicas. 
 
Determinados contenidos que se presentaban en el material clínico de forma visual o figurativa fueron interrumpidos en la transición del ambiente físico al virtual. La comunicación de imágenes por parte del paciente, entendida como un pictograma afectivo presente en el sueño en vigilia, posee potencial creativo pues es propuesta para un sueño de a dos. Cuando este tipo de contenido cesa en la atención remota constatamos una pérdida de profundidad en la comunicación. ¿Qué estados mentales serían accesibles con la utilización de nuevas tecnologías? ¿Qué contenidos serían mantenidos en aislamiento y cuáles se perderían en la atención a distancia?
 
La queja del cansancio del espacio virtual y de las sesiones remotas fue relacionada al aislamiento como componente de la realidad externa y entendida como consecuencia de una ruptura de rituales sociales en sus procesos de escenificación y corporeidad ( ir al analista, al football, al cine, estar con amigos y familiares). Entretanto, también tiene relación con las interferencias de los dispositivos tecnológicos (sonido, imagen, señal) que produce en el paciente un reclamo por ser reconocido : usted me está escuchando, viendo…? La máquina (un no humano) y sus fallas interactúan con los humanos,y posiciona la percepción que el paciente tiene del psicoanalista como la de una pseudopresencia o como prueba de ausencia (objeto perdido), implicándolo en un proceso de duelo que puede asociarse a las figuras de vacío y de lo negativo. Lo negativo se asocia al espectro que va de la realización alucinatoria del deseo a la producción de fantasías y autoconocimiento, y el vacío conlleva el riesgo de catástrofe para la experiencia de creatividad. El cansancio del ambiente virtual estaría ligado al duelo por la pseudopresencia o por la ausencia de los rituales de interacción entre los cuerpos.
 
Al finalizar vuelvo a recordar que el campo neoliberal de trabajos forzados se llama hoy teletrabajo. Convirtiéndose en un modelo homogéneo: ¿representará la crisis de la práctica del psicoanálisis? ¿Indicará la lógica del poder que inicia una nueva etapa de transformación en la organización del trabajo a través de la precarización? ¿Cómo el dispositivo técnico de atención virtual se sustentará, a mediano y largo plazo, a través del saber y del poder relativos a los procesos pedagógicos de transmisión del psicoanálisis? ¿Será un contenido imprescindible, a partir de la pandemia, en los institutos de enseñanza de las sociedades psicoanalíticas? La relación entre la realidad virtual y la realidad psíquica: ¿se constituirá en un nuevo objeto de investigación?
 
Referencias
Filho, L.J. (2012). O vazio e a negatividade como fatores na ‘Mudança catastrófica’ de Bion. Revista Brasileira de Psicanálise,(46)2, 151-165.
Haley, C. (2007). Case material from a telephone analysis. Unpublished panel presentation. Spring Meeting, American Psychoanalytic Association, Seattle.
Santaella, L. (2004). O corpo como sintoma da cultura. Comunicação, Mídia e Consumo, v1, nº 2.
Scharff, J.S. (2012). The act of interpretation. International Journal of Psychoanalysis (93)1, 81–95.

Traducción: María Mabel Levi